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Colloquial Cantonese

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The Garlic Ballads: A Novel

WINNER OF THE 2012 NOBEL PRIZE IN LITERATUREThe farmers of Paradise County were prime a hardscrabble existence unchanged for generations. The Communist govt has inspired them to plant garlic, yet promoting the crop isn't so simple as they believed. Warehouses replenish, taxes skyrocket, and executive officers maltreat even those that have traveled for days to promote their harvest.

Gao Xingjian's idea of theatre: from the word to the image

This booklet argues that Gao Xingjian's thought of Theatre can simply be defined through his vast wisdom and use of assorted chinese language and Western theatrical, literary, inventive and philosophical traditions. the writer goals to teach how Gao's theories of the theatre of anti-illusion, theatre of wakeful conference, of the "poor theatre" and overall theatre, of the impartial actor and the actor - jester - storyteller are derived from the a ways jap culture, and to what volume they've been encouraged by means of twentieth century Euro-American reformers of theatre similar to Antonin Artaud, Bertolt Brecht, Vsevol.

Encoding and Decoding of Emotional Speech: A Cross-Cultural and Multimodal Study between Chinese and Japanese

​This publication addresses the topic of emotional speech, particularly its encoding and deciphering strategy in the course of interactive verbal exchange, in keeping with a much better model of Brunswik’s Lens version. the method is proven to be inspired by means of the speaker’s and the listener’s linguistic and cultural backgrounds, in addition to by means of the transmission channels used.

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Entonces, si nos limitamos al presente, ¿qué ventaja hay en que Fernandito se convierta en un chico risueño y aturdido como los demás chicos? ” Me dirigí al cuarto de baño, traje una palangana y un montón de diarios viejos, me arrodillé ante la chimenea donde ardían sin fuerza bolas de papel; humedecí las hojas impresas, empecé a apretarlas. Sentía menos repugnancia que antes por esta clase de trabajos; con la ayuda de Nadine, y a veces una manita de la portera, conseguía manejar la casa. Al menos, mientras trituraba esos diarios viejos estaba segura de hacer algo útil.

La morochita y la pelirroja, que tienen pechos falsos tan bonitos, bajo el vestido no se parecen en nada -apoyó su barbilla contra la palma de la mano y miró fijamente a Enrique- ¿No le divierten las mujeres? -Así, no. -Y entonces ¿cómo? 35 Los Mandarines - Simone de Beauvoir -Y bueno, me gusta mirarlas cuando son bonitas, bailar con ellas y conversar. -Para conversar son mejores los hombres -dijo Nadine. Su mirada se hizo desconfiada-. ¿En realidad, por qué me invitó? No soy bonita, bailo mal y no converso bien.

Me besó la mano, cosa que detesto; una mano es algo más desnudo que un rostro, me molesta que la miren tan de cerca. -¿Qué quiere tomar? -preguntó-. ¿Un Martini? -Bueno, un Martini. El bar estaba lleno de oficiales americanos y de mujeres bien vestidas; el calor, el olor a cigarrillos, el gusto cortante del gin se me subieron en seguida a la cabeza y me alegró estar allí. Scriassine había pasado cuatro años en los Estados Unidos, el gran país liberador, el país donde las fuentes escupen chorros de jugos de fruta y de cremas heladas; lo interrogué ávidamente.

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